ES QUE DICIEMBRE ME ASUSTA
Por que es que uno se levanta tranquilamente por la mañana un lunes tres de diciembre de dos mil doce, dispuesto a disfrutar con tranquilidad sus últimas tres semanas de vida (por aquello de la profecía maya, jajaja), y resulta que sale a la calle y se da cuenta de que todo es diferente. En las calles hay mas gente, los buses van más llenos, el tráfico… POR DIOS! EL TRÁFICO! Se me acabó el maquillaje que es de tal o cual marca, y solo puedo ir a un centro comercial a comprarlo. Dios mío santísimo! Qué desgracia tan infinita. Tres horas dentro de un centro comercial para lograr una pequeña compra. A mí la navidad me gusta mucho, y diciembre me parece un mes especial porque, por lo menos en mi país, decir diciembre es como insertarle un chip al inconsciente colectivo, y todo el mundo se vuelve más querido, más amable… como que las personas se vuelven… ¿mejores? La gente entra a la panadería y no sale con un pan sino con dos, y le entrega uno al muchacho que está afuera senta...