LO QUE NADIE ME DICE
Detesto los secretos. Sé que a veces son necesarios, pero no por eso vamos a comulgar por ellos, y hasta mejor es no necesitarlos. Y los secretos son algo bien complejo porque no son solamente esos temas entre dos de los que nunca nadie debe saber, y se resumen en cosas que se hablan solo entre aquellos; esos son hasta sanos en ciertos casos. E incluso sin convencerme del todo, lo que otros me han confiado lo atesoro con el valor que ese voto merece. Pero también hay otros secretos que generan tensiones, incomodidades, inseguridades… esos secretos que consisten en cosas que todos sabemos pero que nadie habla de ellas. Estos sí que los detesto y no entiendo su razón de ser. No entiendo que todos tengamos una premisa en la mente y nos dediquemos a hacer especulaciones alrededor de ella porque no es permitido preguntarle al que es cómo son las cosas. Es curioso saber también que uno sabe que los demás saben, pero por algún miedo no se atreve a hablarlo. Y el miedo n...