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NO TENGO NADA QUE DECIR

A la hora de escribir, las inconformidades, los dolores, las quejas, los reclamos, etc., son inmensamente inspiradores. Y de pronto llega este nefasto día en que todo está tan bien, y no pasan cositas maluquitas en la vida que me conminen a expresarme. Y no me malentiendan, no crean que soy desagradecida, con “nefasto” me refiero solo a la falta de inspiración. Porque por lo demás, soy feliz como una perdiz, y es difícil sacarme de ese estado. Para escribir uno tiene que querer enviar un mensaje que no ha podido expresar por otro medio. Para escribir no basta con tener una idea, sino que además de moldearla entre los dedos durante semanas, debe llegar un día en que existe cierto nivel de claridad y luminosidad sobre ella para poder manifestarla idóneamente. De lo contrario nos desorientamos. Y en todo caso, eso no garantiza que salga con toda la claridad que uno espera, ni que la gente la entienda como uno cree que la escribió. Hay que enfrentar también el hecho de que el estilo es a...

A PUNTO DE CASARME POR “LO QUE MÁS” ME DI CUENTA DE QUE NO DEBÍA POR “LO DE MENOS”

Pasa que cuando las cosas funcionan medianamente bien se encuentra uno el domingo en la mañana entre las sábanas buscando nombre para hijos que no existen, y por lo menos uno de los dos cree erradamente que podrán casarse y vivir del aire. Y paralelo a eso está la realidad. LO QUE MÁS Fueron casi tres años juntos, y hasta de pronto el tiempo que llevábamos juntos era lo de menos. Lo que más importaba era que creíamos que estaríamos así eternamente porque nos amábamos y en cada rincón se evidenciaban señales de que debíamos estar el uno al lado del otro. Desde que comenzamos, en el ambiente se respiraba amor, teníamos mil cosas en común, todo eran sonrisas y fiestas (y sexo también, pero no le cuenten a nadie que en mi familia creen que soy virgen). Y aunque había ciertos detalles que no encajaban del todo, “lo que más” pesaba era mucho más. ¿Y qué era eso que más pesaba? Pues en realidad era que nos habíamos enamorado, que aceptábamos rezagos que cada uno traía de su pasado sin...

¿NO HA TENIDO LA SENSACIÓN DE QUE AL FACEBOOK LE FALTA ALGO?

Se que sería inapropiado que existiera, que se prestaría para abusos, pero ¿no tienen a veces la sensación de que al facebook le falta un click para que uno pueda decir "eso no me gusta"? A mi si me pasa y me pasa seguido. Me pasa con fotos, con comentarios, con excesos y con omisiones también. Por ejemplo: si alguien publica una foto sobre maltrato animal y algún amigo le da un "like" uno debe hacer una interpretación extensiva y entender que no es que a él le guste la foto en que maltratan a los animales, sino que lo que quiso decir es que está de acuerdo con el activismo en contra del maltrato animal. O como cuando los amigos que se van lo anuncian: ¡NO ME GUSTA! Que espere que les vaya bien es otra cosa distinta. Cada vez que mi mejor amiga publica que va en camino hacia su ciudad de domicilio, me ardo de la rabia de saber que me abandona otra vez, y que no la tendré aquí conmigo hasta dentro de un buen tiempo más. Ay, como que me enrede. En fin, la idea es es...

ESTOY MAMADA

No iba a escribir por un tiempo para dedicarme a mis estudios, pero que mas da, no me aguanto: Estoy mamada de la indiferencia, que cuando está ausente es porque se remplaza por crueldad y morbo, estoy mamada del tráfico, de la gente patana. Esta ciudad me gusta cada vez menos, y eso que la quiero tanto… Pero últimamente poco me aporta. Y es ahí cuando las cosas malas comienzan a ser evidentes. Antes eran solo el precio por vivir en mi ciudad que me hacía tan feliz. Hoy son un cúmulo de eventos desafortunados que parece que se aliaran para despedirme de ella. Ando muy cansada últimamente, y a veces camino por inercia. Ayer cometí una irresponsabilidad terrible: crucé la calle sin mirar. Sentí el ruido del motor de la camioneta gris que venía en camino cuando el tipo aceleró y el volumen del motor subió densamente cerca de mi oído, movimiento que hizo precisamente cuando vio que yo había cruzado y no lo había visto. Soy absolutamente conciente de que fue mi error, y estoy agradeci...

UNAS VACACIONES Y UN BOOMERANG

Hoy algunos comentaron que los dejé metidos. Lo siento de verdad, pero es que el puente me afectó los horarios, jajaja. Por ahí dicen que ella tiene la fuerza de un boomerang. Sus papitos se encargaron de que fuera a la universidad y, como buenos padres, jodieron con ganas hasta que la terminó. Eso sí, después tocó pagarla (a una entidad estatal que cobra intereses peor que un banco), pero se sacó adelante. Tenía todas las herramientas para ser una gran administradora, una alta ejecutiva de la élite gerencial, toda una figura de las finanzas, consiguió su primer trabajo: Asistente de Presupuesto. Aaaaaa… que dijeron ¿qué consiguió cualquier cosita ahí de secretaria? No señor. Juventud, trabajo y hotel mamá. ¿Qué más le podía pedir a la vida? Pues un novio que la quisiera, cierto? Así que como estaba en la buena racha el novio apareció. Y era ¡EL NOVIO! Juicioso, respetuoso, profesional, responsable, trabajador, enamorado, y el pendejo no era ni feo. El caso es que imagínense qu...

ESOS ERRORES QUE NUNCA SE ACEPTAN

A veces es difícil aceptar los errores que uno comete, y más cuando aceptarlos lo incluye en uno de esos paquetes que generalizan a las personas, como por ejemplo: si una mujer va manejando y otra la cierra, la primera le grita “VIEJA BRUTA”, y luego se voltea y le dice al copiloto (que generalmente es el hijo adolescente que siente que el mundo está confabulado en su contra para avergonzarlo): si viste como me cerró? Uich! Vieja tenía que ser. El hijo piensa para sus adentros: a ver mamá, y tú ¿qué vienes siendo, no eres vieja también? Pero no se lo dice porque de eso podría depender su mesada. Yo me esforcé muchos años por no entrar en ese paquete, y estoy segura de que lo logré – si, búrlense, búrlense todo lo que quieran y piensen mientras léen esto: “debe tener maneja’o de vieja” – y hoy en día manejo ‘más o menos’ relativamente… no, perfectamente bien. Sin embargo, tuve que pasar las duras y las maduras, para llegar a ese ‘más o menos’. Primero que todo hay que reconocer las ...

YO NO ME HARÍA LA KERATINA

Nota introductoria: Si va a leer esto y ya se hizo la keratina, recuerde por lo menos éste de los cuatro acuerdos toltecas: “No te tomes nada personalmente”. Eran las 3:30 a.m.. Da piedra despertarse a esa hora y no quedarse dormido de nuevo, ¿no le ha pasado? ¡Ay! A mi me pasa a cada rato… En todo caso me extrañó despertar y sentirme descansada. Prendí la luz y me miré al espejo: una cara desteñida con un par de cachetes colorados (como siempre) y detrás un enredo de crespos sin forma que solo querían decir una cosa: dormí como un bebé. Automáticamente me sentí mejor, porque de una u otra manera, concientemente entendía que había descansado, así que me pregunté ¿Qué pasaría si esos “jediondos” crespos enredados no estuvieran ahí para avisarme si dormí o no? Si me hiciera la keratina, siempre me quedaría la duda… Entonces decidí que no me la voy a hacer. Habiendo tomado esa decisión tan trascendental en mi vida esta mañana, sentí que debía pensar en más fundamentos para respaldarme...